Webike Japan
New Member
Escuchen, compañeros adictos a la grasa. Cuando este caballete trasero Puig llegó a mi banco de trabajo, no había manera de que simplemente lo montara y ya está. Como maniático obsesionado con la integridad estructural, empecé a desmontar el mecanismo Tri-Caster en cuanto llegó para compararlo con las imperdonables debilidades de los soportes de taller convencionales. La ingeniería aquí es absolutamente demencial.
Los soportes de taller convencionales se retuercen como fideos mojados bajo una superbike de litro que sigue irradiando una enorme carga térmica después de una brutal sesión en circuito, pero este sistema de Puig es prácticamente indestructible. La precisión milimétrica de las robustas soldaduras tubulares se traduce en una rigidez torsional absoluta. Medí los rodamientos internos del sistema de tres ruedas, y las tolerancias son más ajustadas que las de muchos componentes internos del motor. El resultado es la eliminación total de esa inquietante deriva lateral que aparece al mover un chasis completamente cargado de lado dentro de un garaje estrecho.
El sistema ajustable de doble gancho se regula perfectamente entre 19,5 cm y 34,5 cm sin el más mínimo indicio de holgura. Bloquea los frenos de las ruedas y la moto parece anclada a la roca madre, completamente inmune a la deriva térmica estructural provocada por el calor radiante de un escape al rojo vivo.
Tengo perfectamente ajustados mis diábolos del basculante, pero la física multidireccional de estas ruedas sobre un suelo de resina epoxi sometido a severas cargas térmicas sigue fascinándome. Así que aquí va mi pregunta para los auténticos veteranos del circuito: cuando estáis trabajando en la parte trasera de la moto y el chasis todavía está liberando una enorme cantidad de calor, ¿cómo ajustáis con precisión la alineación de las ruedas para evitar ese microdesplazamiento?
Rear Maintenance Stand With Casters
Los soportes de taller convencionales se retuercen como fideos mojados bajo una superbike de litro que sigue irradiando una enorme carga térmica después de una brutal sesión en circuito, pero este sistema de Puig es prácticamente indestructible. La precisión milimétrica de las robustas soldaduras tubulares se traduce en una rigidez torsional absoluta. Medí los rodamientos internos del sistema de tres ruedas, y las tolerancias son más ajustadas que las de muchos componentes internos del motor. El resultado es la eliminación total de esa inquietante deriva lateral que aparece al mover un chasis completamente cargado de lado dentro de un garaje estrecho.
El sistema ajustable de doble gancho se regula perfectamente entre 19,5 cm y 34,5 cm sin el más mínimo indicio de holgura. Bloquea los frenos de las ruedas y la moto parece anclada a la roca madre, completamente inmune a la deriva térmica estructural provocada por el calor radiante de un escape al rojo vivo.
Tengo perfectamente ajustados mis diábolos del basculante, pero la física multidireccional de estas ruedas sobre un suelo de resina epoxi sometido a severas cargas térmicas sigue fascinándome. Así que aquí va mi pregunta para los auténticos veteranos del circuito: cuando estáis trabajando en la parte trasera de la moto y el chasis todavía está liberando una enorme cantidad de calor, ¿cómo ajustáis con precisión la alineación de las ruedas para evitar ese microdesplazamiento?
Rear Maintenance Stand With Casters
Adjuntos
-
32,2 KB Visitas: 1
Last edited:
