Ostras, muy bien tirado el título!
Espero que no se te hayan quitado las ganas de ir en moto, más ahora que llega el buen tiempo.
Es probable que le estés dando vueltas en la cabeza a qué pasó, por qué y si era evitable. Eso a veces te ayuda a ser más prudente y otras hace que te tenses, pongas los brazos rígidos y de repente la moto se vuelve torpe y más difícil de manejar, pero está todo en la mente.
Deja pasar unos días para terminar de quitarte el susto del cuerpo. Coge la moto, ve a hacer algún recado o simplemente a darte un paseo tranquilo, vuelve a sentirte cómodo poco a poco rodando.
** por cierto sin el contrapeso ten precaución en vías rápidas!
Y espero que cuando esto te parezca ya una anécdota, nos cuentes más.
Mucho ánimo!